jueves, 7 de marzo de 2013

Nivel de conocimiento y actitud de los odontologos hacia portadores de vih/sida


Estudios sobre la actitud de los odontologos y estudiantes de odontología para atender pacientes con
SIDA o portadores reportan que esta disposición se hace más evidente a medida que el estudiante de
odontología avanza en estudios. Con relación a los años de ejercicio, por ejemplo, se dice que a mayor
tiempo de graduado menor es el interés de tener contacto con pacientes portadores; así como
sobreestimación del riesgo de transmisión y falta de motivación para el uso correcto de los
procedimientos de rutina sobre control y prevención de la enfermedad. Se ha demostrado
también que los odontólogos con mejor disposición para utilizar las medidas de control de infección,
son los del genero femenino y los jóvenes. Otros se “niegan a atender personas infectados por no tener
disponible un equipo de esterilización adecuado”.
Algunas investigaciones reportan que el conocimiento del dentista sobre las medidas de control de
infección, difiere de sus actitudes y conducta mostradas con relación a estas precauciones, no sólo en la
práctica dental general rutinaria, sino también en la práctica especializada de las diversas ramas
odontológicas. Inclusive en el ámbito del sector educativo odontológico, se ha descrito ampliamente la
inconsistencia del dentista para efectuar las medidas de control de infección durante el ejercicio de la
odontología.
En algunos países los resultados de las investigaciones plantean la necesidad de una reflexión profunda
acerca de las estrategias que se deben implementar para modificar de forma positiva las actitudes y
creencias de los profesionales de la odontología en relación con el VIH/SIDA. El
incremento del número de personas portadoras de VIH/SIDA de todas las edades y clase social en el
estado Lara y la importancia de tratamiento de lesiones bucales en estas personas, ha motivado la
realización de una investigación que permita determinar el NC y actitud de los odontólogos sobre la
enfermedad, para poder prestar una atención adecuada en los servicios públicos del estado.


Preparación del niño a la consulta dental


miércoles, 6 de marzo de 2013

Definición operativa de la relación médico-paciente

Es una relación interpersonal de tipo profesional que sirve de base a la gestión de salud. Se trata de una relación donde se presta un servicio de alta significación, por ser la salud uno de las más preciadas aspiraciones del ser humano, y a diferencia de las relaciones interpersonales condicionales, la situación profesional más frecuente es la entrega total, sin aspirar a reciprocidad alguna en los aspectos señalados.
Las relaciones médico-paciente son una parte integral principal de la ética médica en general y de la de Odontología en particular. Ello explica el carácter específico del oficio del médico, al que el enfermo le confía voluntariamente, con esperanza, su salud y su vida; le confía todo, incluso lo más íntimo. Esta confianza sin límites del enfermo al médico le exige a este último tener altas cualidades morales. El paciente no es solo un objeto de influencia profesional, sino también, y en primer lugar, un sujeto racional, es una personalidad. Él no es indiferente a los problemas de su propio bienestar físico y psíquico, y quiere comprender la esencia de los procesos fisiológicos y patológicos que transcurren en su organismo.


El profesional de la salud, por tanto, debe ser consciente de que su relación profesional interpersonal debe estar caracterizada por:
  1. El respeto que inspira su investidura técnica es una profesión de alto prestigio social.
  2. La expectativa por parte de la población de que manifieste un comportamiento adecuado con su alta responsabilidad.
  3. Su condición de piedra angular en prestación de un servicio de gran significación humana, como es promover o restablecer la salud.
  4. Demandar una constante disposición a la relación de ayuda, sin aspiración de reciprocidad.
  5. Requerir del facultativo el planeamiento cuidadoso de cada una de sus acciones para evitar errores de altas potencialidades iatrogénicas.

lunes, 4 de marzo de 2013

LA ODONTOLOGIA COMO UNA PROFESION SOCIAL


Comprender la Relación Odontólogo – Paciente como un encuentro humano y no sólo técnico – clínico, constituye hoy en día un requisito primordial ante el vertiginoso avance científico de la odontología y de la medicina en general. Los pacientes esperan del Odontólogo tratante una correcta indicación terapéutica 
junto a la acogida a sus requerimientos en salud, valorando y respetando su 
dignidad como persona. La enfermedad, el dolor y el sufrimiento establecen una valiosa oportunidad para 
comprender la subjetividad del paciente y de la evolución antropológica del proceso patológico que lo aqueja, más allá de su naturaleza etiopatogénica. La responsabilidad profesional no se circunscribe únicamente con la 
corporalidad, involucrando en cambio, su integralidad tanto física como psicológica. Esta relación más allá de lo objetivo, determina que los Odontólogos nos transformemos en facilitadores de la vida y de la felicidad. Por el contrario, la maleficencia en la clínica consecuentemente puede formar parte de episodios de desdicha para la persona que no encuentra alivio a su sufrimiento.
La Relación Odontólogo – Paciente se inicia con el saludo cordial, dirigiéndonos al paciente por su nombre y con un afectuoso apretón de manos, son los primeros signos del encuentro humano en donde se empieza a fraguar la amistad médica. Los conflictos jurídicos son fácilmente previsibles, en virtud de tomar en consideración 3 factores fundamentales: conocimientos, experiencia y humanidad en la valoración del otro.