miércoles, 6 de marzo de 2013

Definición operativa de la relación médico-paciente

Es una relación interpersonal de tipo profesional que sirve de base a la gestión de salud. Se trata de una relación donde se presta un servicio de alta significación, por ser la salud uno de las más preciadas aspiraciones del ser humano, y a diferencia de las relaciones interpersonales condicionales, la situación profesional más frecuente es la entrega total, sin aspirar a reciprocidad alguna en los aspectos señalados.
Las relaciones médico-paciente son una parte integral principal de la ética médica en general y de la de Odontología en particular. Ello explica el carácter específico del oficio del médico, al que el enfermo le confía voluntariamente, con esperanza, su salud y su vida; le confía todo, incluso lo más íntimo. Esta confianza sin límites del enfermo al médico le exige a este último tener altas cualidades morales. El paciente no es solo un objeto de influencia profesional, sino también, y en primer lugar, un sujeto racional, es una personalidad. Él no es indiferente a los problemas de su propio bienestar físico y psíquico, y quiere comprender la esencia de los procesos fisiológicos y patológicos que transcurren en su organismo.


El profesional de la salud, por tanto, debe ser consciente de que su relación profesional interpersonal debe estar caracterizada por:
  1. El respeto que inspira su investidura técnica es una profesión de alto prestigio social.
  2. La expectativa por parte de la población de que manifieste un comportamiento adecuado con su alta responsabilidad.
  3. Su condición de piedra angular en prestación de un servicio de gran significación humana, como es promover o restablecer la salud.
  4. Demandar una constante disposición a la relación de ayuda, sin aspiración de reciprocidad.
  5. Requerir del facultativo el planeamiento cuidadoso de cada una de sus acciones para evitar errores de altas potencialidades iatrogénicas.

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